PROCEDENCIA Y GEOCRONOLOGÍA U-PB DEL GRUPO DIFUNTA Y LA FORMACIÓN CARACOL EN EL NORESTE DE MÉXICO, RESULTADOS PRELIMINARES
Previos análisis U-Pb en circones detríticos (CD) de las areniscas de la cuenca de antepaís del Cretácico Tardío-Paleógeno del noreste de México indican que los sedimentos fueron transportados desde el suroeste de E.U.A. y oeste de México. Nuevos datos U-Pb en CD procedentes del Grupo Difunta (GD) en las cuencas de Parras y La Popa, así como de la Formación Caracol en la Mesa Central, unidades que forman parte del relleno de la cuenca de antepaís, revelan que la mayoría de los granos (70%; 579 de 833 circones analizados) tienen edades <500 Ma, lo que sugiere que cerca de un tercio de los circones (con edades de >500 Ma) fue reciclado de rocas sedimentarias pre-existentes. Adicionalmente reconocimos una gran población de granos del Cretácico Temprano que quizá procede de rocas plutónicas que ahora están distribuidas desde el sur de la Península de Baja California y Sinaloa hasta Jalisco.
Las unidades del GD tienen un amplio intervalo de edades que varían de ∼2,699-57 Ma en la Cuenca de La Popa y de ∼2,914-72 Ma en la Cuenca de Parras. La población de granos más numerosa en el GD está en el intervalo ∼100-66 Ma. Para la Formación Caracol el intervalo de edades es ∼2,699-66 Ma y el grupo dominante de CD tiene edades de ∼130-80 Ma. Estas edades indican que las poblaciones de CD contenidas en las unidades analizadas son similares y, además, que los sedimentos proceden de más de una fuente.
Se reconocieron siete poblaciones de edad que pueden ser directamente correlacionadas con poblaciones de edad reconocidas en Norteamérica. Las posibles áreas fuente para las poblaciones de CD reconocidas son: 1) rocas del basamento proterozoico y neoproterozoico, así como rocas sedimentarias y paleozoicas del suroeste de los Estados Unidos; 2) rocas sedimentarias paleozoicas presentes en el norte de Sonora; 3) el arco magmático triásico de Mojave en California; 3) el arco pérmico-triásico del norte de México; 4) rocas de la Formación Chinle y equivalentes presentes en el suroeste de los Estados Unidos, además de eolianitas jurásicas del norte de Arizona; 5) rocas graníticas cretácico-paleógenas de la cordillera de Norteamérica; 6) rocas plutónicas del Cretácico Superior del batolito peninsular, que incluyen la suite de La Posta del sur de California y plutones tipo La Posta que afloran a lo largo de la Península de Baja California; y 7) granodioritas y monzogranitos del Cretácico Superior presentes en la margen oeste de Sinaloa.
Como se documenta en este trabajo, los numerosos circones con edades entre ∼90-100 Ma derivaron posiblemente de un arco contemporáneo desarrollado en la margen occidental de México. Si esta hipótesis es correcta, el acortamiento y la subsidencia en la región tras-arco estuvieron vinculados a la subducción de la placa de Farallón y no a la colisión del superterreno Guerrero; este mecanismo más adelante daría lugar al desarrollo de una cuenca retro-antepaís (retro- foreland basin) en el este y noreste de México.